viernes, 11 de junio de 2010

Dormido

Dormido,


Tus labios saben a luz de luna,

A la miel prohibida de las abejas,

A carne trémula y obediente.

Tu silueta yaciente desdibuja mis caricias,

Infinito desbocado de caricias, leves y robadas,

Casi como el roce de la noche más negra

Sobre el ocaso de dos sábanas blancas.

Tu pecho cubierto de vellos

juega a no quererme,

A esquivarme de perfil,

Y mis dedos escriben sobre ellos

Una palabra que todavía no existe

Porque tus labios y los míos aún no la pronunciaron.

Tus ojos, nocturnos,

Se amortajan con la tela suave de tus párpados,

Tela que miro,

tela que busco,

tela que beso…

Aprovechándome de que sigues dormido.



Dormido,

Tu voz es un arrullo de sombra,

Una memoria de un alba malgastada.

Que se acuna en los suspiros

Que me bebo mientras sueñas.

Dormido,

desnudo,

tendido,

Pareces imposible,

La hombría leve y robada,

De una belleza

indescriptible.





Boris José Risco Torres de Vidaurre

3 comentarios:

  1. Boris que bello poema que has escrito, sentimientos profundos, precioso.
    siempre es un placer leerte.
    besitos para ti

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  2. Plagio! http://todorelatos.com/relato/55157/

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