sábado, 12 de junio de 2010

Estoy sentado , tratando de escribir , intentando que algo se me ocurra y pueda estampar mis ideas en la libreta de apuntes.




Mi mente está en blanco.



Una mosca me rodea, se posa en mi brazo derecho, le acierto con la mano izquierda, el cadáver rendido se queda en mi brazo, lo arrojo.

Una mancha roja desafiante se resiste a salir, pienso que como puede ser posible que compartamos en mismo color de sangre con esos asquerosos insectos (el hombre es a veces mas repudiable que las satanizadas moscas, cuanta mas inmundicia puede atraer a los seres humanos y nos consideramos superiores).

No es precisamente higiénico que acabo de hacer, pero me da un mórbido placer el eliminar moscas con mi mano, las cosas placenteras en la vida, siempre o casi siempre creo que difieren de asepsia .

En la mañana estuve viendo un documental en el Discovery a cerca de las enfermedades cutáneas, me acuerdo de las horripilantes imágenes que vi. y corro al lavadero de la cocina a lavarme la zona donde murió la mosca.



Suena el teléfono(siempre me olvido que es inalámbrico) , me acerco a contestar:

me dan la noticia de que nuevamente soy tío, mi prima Aymée acaba de dar a luz en Guatemala, es una niña. Felicito a mi tía Gema por su nueva nieta…me cuenta que esta vez Aymée se ha hecho ligar las trompas: Si mi amor a estas alturas ya no se puede estas teniendo hijos, me dice. Aymée tiene dos niños varones.

Y tu Borisito , para cuando te casas me dice la tía Gema con su voz jacarandosa…

¡Cuando se legalice!... tengo ganas de contestarle, pero me río y le digo: Ya tía en cualquier momento….vieja de mierda , pienso… tengo la impresión que la gente goza al irrogarte impertinencias.

Me despido de la tía Gema.



Ahora si me llevo el teléfono a la mesa.

Me acuerdo de mi ultima cita, recopilo en mi mente paso a paso los momentos cumbres en mis últimos encuentros.

Pienso en Henry, el muchachito de ojos verdes (artificiales) que conocí en el cumpleaños de André.



Otra vez suena el teléfono, me habla una voz de mujer muy delgada. Es Claudia, mi mejor amiga, me cuenta que tiene problemas con Miguel, su marido y mi compañero de colegio. Cree que está embarazada, pero no piensa tener ese hijo de ninguna manera.

Boris, no sé que hacer me dice, le digo que venga para conversar.

No, mejor nos vemos en Miraflores, que te parece, me rectifico.

Quedamos en encontrarnos a las siete en el Café de la Paz. Aprovecho tambien para tomar un poco de aire fresco, no salgo hace tres días y empieza a darme claustrofobia.

El estómago me arde, son casi la s cuatro de la tarde y no he probado bocado, no tengo nada para comer, me da flojera bajar a comprar comida y la ultima lata de atún que tenía me la comí anoche.



Vuelvo mi mente a mis fortuitos encuentros amatorios.Aparece un muchacho delgado, moreno algo simpático me acuerdo que se llama Alexio, junto con su imagen se refleja en mi mente una especie de frustración , nuestros encuentros fueron netamente físicos, contactos carnales cargados de abundante lujuria, pero nunca me dejaron un buen sabor.



Logro escribir unos versos:



El placer es esquivo

entre cuerpos maculados

esperpénticos sucesos

transcurren entre

dos marmoleas estatuas de sal



Hedionda podredumbre.

Torrentes de sudores

Destilan por los surcos

Que se forman al rozar

De pieles grises y magras.

3 comentarios:

  1. Hola Boris, después de estar en este lugar, me alegro más de haberte encontrado.
    Es un placer leerte.
    Un abrazo

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  2. Boris,te encontre por tu comentario en poetas anónimos y entre a visitarte, me encanto tu rincón lleno de bellas letras, a sido un placer leerte y ahora te sigo.
    besitos para ti

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  3. El placer fué tambien mio...eres dueña de una pluma muy fina....Felicidades....

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